domingo, 18 de diciembre de 2011

PRIMER CAPÍTULO (NOVELA)

Hola a todos! Bueno, aquí esta el primer capítulo de la novela que estoy escribiendo. Espero que os guste. Estos primeros capítulos son más para introducir a los personajes y tal, la acción no empieza de verdad hasta dentro de unos capítulos, pero tened paciencia por favor! jajaja Es broma.
Bueno aquí lo tenéis, Recordad mi twitter es @AndreaaBiebeer

Me encaminé hacia el instituto al salir de casa. Debo confesar que en aquel momento estaba nerviosa. No me había percatado de lo que realmente iba a ser regresar después de un largo verano. La verdad es que el verano de aquel año fue uno de los mejores de mi vida, ya que al fin había convencido a mis padres de que me dejaran un poco más de libertad para salir con mis amigos.
Pero ahora me enfrentaba a lo que más temía, algo que atacaría mis nervios por dentro y que dejaría que se vieran por fuera. Iba a ser uno de esos días en los que no iba a parar quieta ni un segundo.
Los volvería a ver a todos. A mis dos mejores amigas, Carol e Inés; a toda mi clase, a mis profesores, a... Bueno, a todos en general.
Mientras caminaba iba pensando en la cara que debía poner al entrar en clase. El caso es que estaba feliz por ver a todo el mundo, pero claro, en un instituto con más de 200 personas no se puede querer a todo el mundo. También estaban aquellas personas sobre las que realmente te preguntas el motivo por el que están en el instituto.
Aquellas personas que tienen demasiado dinero, tanto que hasta podrían pasarse la vida sin tener que mover un dedo, ya que sus papaítos se encargarían de que sus princesitas tuvieran todo lo que quieran.
Supongo que todos conoceréis a alguien así, pero yo en este caso me refería al demonio personalizado, María. Y no nos olvidemos de sus dos secuaces, Carla y Caterina. De verdad que nunca he logrado ni lograré comprender como alguien podía rebajarse hasta el punto en el que se convierte en la sombra de otra persona sólo por su dinero y popularidad.

Ya casi estaba llegando. Podía divisar la parte de arriba del edificio naranja que tenía a la vuelta de la esquina. Al girar, me paré en seco. No lo podía creer. ¡María ya tenía otro! Saltaba a la vista que lo había escogido bien. Era un chico alto, rubio con los ojos marrones. Parecía extranjero. Seguramente sería algún estudiante de intercambio, y ella había ido directamente a por él. Lo que significaba que lo había dejado con Álex.
La verdad es que no me apetecía entrar y encontrarme a María a primera de cambio, pero, ¿qué puedo decir? el destino lo quiso así. Desvié la mirada ya que no quería seguir contemplando como el chico nuevo y María compartían su “amor”.
Divisé a Inés y a Carol en la puerta del instituto. Habíamos quedado allí, y como siempre yo era la última en llegar. La impuntualidad era algo que me había propuesto cambiar este año, aunque veo que no iba por muy buen camino.
A pesar de caminar hacia delante sin mirar a María, noté como sus ojos me observaban, algo totalmente incómodo.
Al llegar a la puerta del instituto lo primero que hice fue abrazar a Inés y Carol. Tan fuerte fue el apretujón entre las tres que nos soltamos al no poder respirar. Estaba realmente contenta de volver a verlas.
-¡Chicas! No sabéis lo que os he echado de menos desde tu cumple, Inés. ¿Cómo estáis? !Cuántas ganas tenía de veros!

Inés se había cortado flequillo, me costaría acostumbrarme, pensé, pero estaba guapa igualmente. Inés era una chica normal, guapa. Solía caer bien a la gente, aunque a veces era un poquito mandona, y era más alta que yo. Pero a pesar de todo, era genial.
-Nosotras también te hemos echado de menos, Miranda.
-Por supuesto que sí, tenía muchas ganas de verte guapa- dijo Carol.
Carol era morena con el pelo a rizos. Ella también era guapa, muchos chicos iban detrás de ella. Pero su carácter era increíble. También tenía sus pegas, como que muchas veces su orgullo le podía.
A fin de cuentas, eran mis mejores amigas y las quería igual a las dos.
Sonó el timbre y nos adentramos en el instituto, en un nuevo año en el que nos esperaban más cosas de las que nos creíamos. 

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