Holaa :) Aquí está la segunda parte del capitulo 10, espero que os guste, gracias :)
En
el parque del colegio estaban todos. Hacía buen día. Aunque todavía
hacía una brisa fría. La mayoría de las chicas estaban medio
tumbadas en los bancos y por el suelo. Aprovecharían cualquier
momento de sol que pudiera haber.
Caminaba
despacio, ahora estaba más relajada y el aire me calmó. Me senté
cerca de la fuente central del parque. Mis pies colgaban de la alta
pared y el agua me salpicaba ligeramente, sin llegar a mojarme.
Intenté
sacar de mi mente lo del baño. Intenté poner mi mente en blanco.
Pero no podía. Porque siempre que cerraba mi mente Álex lograba
entrar en ella de alguna forma. Sus ojos, su sonrisa su... todo.
Abrí
los ojos para ver el parque. Pude ver a María y las otras dos.
Genial. Parecía que buscaban algo. O a alguien.
María
se giró y me vio sentada arriba de la fuente. Me miró fijamente
durante unos segundos largos, con el ceño fruncido y los labios
también. Sus ojos azules habían perdido la belleza y reflejaban
pura maldad. Parecía que quería decirme algo con esa mirada. Alzó
una ceja, como si esperara una respuesta, y yo le contesté alzando
una ceja también.
Se
giró apartándose el pelo con la mano y caminó rápidamente con sus
perritos detrás. Típico. Ya estaba harta. Decidí que ya me daba
igual lo que María intentara hacerme.
El
viento se hacía ahora más cálido y un poco más fuerte. Pensaba
que me iba a quedar dormida, de lo tranquila que me encontraba. Aquel
día podría terminar en ese mismo momento y no me habría importado
en absoluto. Cerré los ojos todavía sentada y noté como el viento
me movía el pelo ligeramente. Parecía como si todo se hubiera
quedado en silencio...
Entonces
noté que alguien se había sentado a mi lado. Abrí los ojos y me
sorprendí de encontrar a mi lado a aquel chico extranjero que había
estado con María. Ya ni me acordaba de él. Con todo lo de Álex
había olvidado que el primer día de instituto los vi dándose el
lote. Era incréible lo ambiciosa que era. Aun teniendo a este chico
todavía le jodía que Álex se fijara en mí.
No
me miraba, miraba abajo, a la fuente. Me quedé mirándolo durante
unos segundos. El chico era guapo. Ojos color miel, pelo rubio... no
me extrañaba nada que María fuese a por él.
-Eric,
¿verdad?- le dije.
De
repente salió de su mundo y me miró.
-Sí,
pensaba que no te acordarías...- sonrió. -No nos hemos presentado
bien. Encantado, tu eres Miranda no?
-La
misma- dije mientras le daba la mano. Resultaba fácil hablar con él.
-Oye,
antes te he visto cabreada... ¿es por María?- me preguntó.
No
tenía ningunas ganas de hablar del tema, pero no quise ser borde.
Aunque parece que se dió cuenta, probablemente mi cara lo diría
todo.
-Sí...
y ¿por qué lo preguntas?
-Porque
yo también me cabreé con ella.
-¿Y
eso?
-Puff...-
suspiró- Me utilizó como a uno más, se ve que por ser nuevo me
quería para ella, pero en el fondo solo era un número más que
añadir a su lista. Además, ni siquiera me dió una explicación. De
un día para otro dejó de hablarme, no lo entiendo...
-Tienes
que tener cuidado con quien vas, y más los primeros días de
instituto...- le dije. Claro. María le había hecho caer, como a
todos. En realidad me daba pena, peor el se lo había buscado por
dejarse llevar el primer día.
-Lo
sé, fue un error... Pero no se volverá a repetir, espero.
Le
miré a los ojos durante un rato, y pude ver ese carácter de chico
conquistador que le gusta llevar las riendas. Seguro que lo de María
le había fastidiado mucho. Me reí por dentro. Aunque en realidad
fue muy simpático.
-¿Y
tú? ¿Qué es lo que te ha pasado con ella?- me preguntó.
Cuando
abrí la boca para decir algo sonó el timbre. Cogí la mochila, me
peiné un poco y me levanté.
-Es
una historia muy larga...
Se
levantó él también, el sol reflejando en toda la fuente creando
luces naranjas y rosas.
-Algún
día me la contarás- dijo.
-Oye,
¿cómo es que hablas tan bien español?- le pregunté. Quería
desviar el tema, y además se me había ocurrido ahora mismo.
-Jajajaja-
rió.- Buena pregunta. Mi madre es española y por eso vinimos aquí.
También es una historia muy larga...
-Bueno,
pues ya hablaremos Eric. Me voy a clase, adiós.
Nos
sonreímos y me fui caminando hacia la puerta principal.
El
Sol ya era el de la tarde. Por fin. Ya era jueves. Sólo quedaba un
día más que afrontar y llegaría el día. Aquel día que ansiaba
con todas mis fuerzas.