Las personas son como los libros. Puede que la portada te de una idea, y un breve resumen dé ápices de la historia y la convierta en algo increíble. Pero luego todo puede cambiar. La primera impresión puede no ser siempre la acertada, y podrías haberte equivocado de pleno.
La gente te sorprende.. aquellos a los que apenas conoces son los que pueden engañarte tan fácilmente. puedes pensar que conoces a una persona solo por la idea que te has hecho de ella. Pero luego todo puede cambiar, y la persona que creías buena, de repente es alguien desconocido. Allí es cuando las cosas empiezan a no cuadrar.
Una parte de ti siempre pensará en aquella persona que tu mente ha creado: perfecta. Y la otra se enfrentará, haciendo que te choques de frente con la realidad. A veces la realidad duele, pero al fin y al cabo, es la realidad. Así son las cosas.
Sólo queda aguantar y resignarse.
La gente te sorprende.. aquellos a los que apenas conoces son los que pueden engañarte tan fácilmente. puedes pensar que conoces a una persona solo por la idea que te has hecho de ella. Pero luego todo puede cambiar, y la persona que creías buena, de repente es alguien desconocido. Allí es cuando las cosas empiezan a no cuadrar.
Una parte de ti siempre pensará en aquella persona que tu mente ha creado: perfecta. Y la otra se enfrentará, haciendo que te choques de frente con la realidad. A veces la realidad duele, pero al fin y al cabo, es la realidad. Así son las cosas.
Sólo queda aguantar y resignarse.
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