Hooola :) ya esta aquí el quinto capítulo... dentro de poco comenzarán a enredarse las cosas jajaja :P
Muchas Gracias por leerlo, por favor decid si queréis que os avise del siguiente! (L)
El despertador sonó a las 8.00, para mi disgusto. Tardé en despertarme y desayuné un vaso de leche. Al llegar al baño me asusté. Cuando me miré al espejo comprendí que debería haberme levantado pronto.
Tenía unas ojeras increíbles, y mi pelo estaba al estilo león. Tendría que emplearme a fondo en 15 minutos. Procuré maquillarme natural, tapándome las ojeras. Me planché el pelo a toda prisa y cogí la mochila para salir de casa. Con los nervios de un nuevo día y las prisas se me olvidó despedirme de mis padres.
El día pasó y no me atreví a mirarlo. No habíamos hablado desde el lunes, y ya era viernes. Sólo habíamos intercambiado alguna que otra mirada fugaz, de esas que te hacen batir el corazón a mil, alguna que otra sonrisa tímida, pero no se había vuelto a acercar. Pasaba de ilusionarme. Ya me había pasado esto muchas veces, piensas que por fin todo irá bien pero en el fondo no hay nada. No quería pensar en él, eso sólo me rallaría más. Al salir de la clase, Inés y Carol me preguntaron si me apetecía ir a ver una película. Les dije que sí, necesitaba salir un poco, la semana me había agobiado más de lo que pensaba.
Nos dirigimos al cine y vimos una de miedo. No le presté mucha atención pero la película era bastante mala,demasiado irreal. No daba miedo, pero Inés no hacía más que chillar cada vez que a alguno de los personajes le atravesaba algo.
Después de la película, nos fuimos al parque a pasear un rato. Hacía buen tiempo, pero bastante calor. Nos sentamos en un banco y nos pusimos a charrar. Mientras Carol e Inés hablaban, me vino a la cabeza que no tenía el número de teléfono de Álex. Supongo que no importaba, pero por alguna razón deseé tenerlo con todas mis fuerzas. Así que agarré el móvil de Carol y lo busqué en su agenda. Lo encontré. Sabía que estaba mal, pero quería ese número. Lo copié en mi móvil y rápidamente le devolví el suyo a Carol.
-¿Qué hacías?- preguntó.
-Nada, sólo veía algunas de las fotos de este verano. Sales muy guapa.- improvisé. Últimamente mentir se me daba mejor. No sabía si eso era bueno o malo.
-Ah,- respondió.
-Chicas, creo que me iré a casa ya.- dijo Inés.
-Está bien,- dijo Carol, -Hasta luego.
-Adiós- dije.
Inés se alejó y nos quedamos Carol y yo solas.
-Bueno, ¿qué?, ¿Me lo vas a contar?- me soltó Carol.
No lo podía creer. Me conocía mejor de lo que yo creía.
-¿Contarte el qué?- dije. Parece que mis habilidades para mentir se iban debilitando.
-No lo sé, lo que te pasa. Desde ayer no has hablado casi nada. ¿Hay algo que te preocupe?
-No, no hay nada.
-Venga Miranda, cuéntamelo.
-No sé si quieres saberlo.- dije.
-¿Tan malo es?
-No, no sé si es malo o bueno. Creo que me está empezando a gustar alguien.
-¿En serio?- Carol parecía realmente sorprendida.
-No lo sé. Pero sólo llevamos una semana de instituto, y casi no hemos hablado. Las cosas pueden cambiar así que no te ilusiones.
-¿Quién es el afortunado?- preguntó.
-Álex- respondí.
-¿Álex? ¿El que salió con María?- inquirió.
-Sí, ese mismo.
-Madre mía, eso no me lo esperaba. ¿Y qué vas a hacer?- dijo Carol.
-¿Yo? ¡Nada! No puedo hacer nada. Mírame. Soy completamente opuesta a María. Ella es rubia con ojos azules y yo castaña con los ojos marrones. Ella es mala y rica, yo no. ¿Por qué razón iba Álex a fijarse en mí? Además, conociendo a María, sería un infierno.
-¡Pero cómo no se iba a fijar en ti! Si siempre se ha fijado. Además, sería una buena lección para María si salieras con él. Por algo habrán roto. A él ya no le gusta. Estoy segura de que le puedes gustar tú.- me dijo Carol.
No sabía si contarle lo de el otro día en la biblioteca. Eso albergaría más esperanza en ella de la que ya tenía. Pero sentí la necesidad de hacerlo. Se lo conté y se quedó boquiabierta.
Me dijo que esto era una razón por la que ya debería haber flirteado con él. Cada vez me sentía más y más confusa. No quería ser yo la que diera el primer paso. Pero según Carol, él ya lo había hecho en la biblioteca.
Las dos nos fuimos a casa, se estaba haciendo tarde. Sabía que en cuanto llegara a casa Carol llamaría a Inés e Inés me llamaría directamente a mí, para que se lo contara todo de nuevo. Así fue. Se puso histérica y quería que le contara todo, aunque no había mucho que contar.
No cené esa noche porque ya había tomado palomitas. Me acosté pronto y cogí el móvil.
Quería hacer algo. Mandarle un mensaje, llamarle, algo. Pensé que tal vez llamarle sería algo precipitado. Así que le envié un mensaje:
Ola :) Soy Miranda, dl instituto.
Sólo tenia ganas d saludar!! Guardate mi
móvil si quieres
Un beso!
Esperé. Pero no respondió. ¡Maldita sea! Normalmente me contestaría al momento. Me sentí mal conmigo misma. No tendría que haberlo enviado. Pensé que ya debería olvidarme de él, y me dormí.