martes, 14 de febrero de 2012

CAPÍTULO 7 (NOVELA)

Espero que os guste :) Decid si queréis el siguiente!

Aquella noche fue la primera noche en la que tuve una pesadilla en la que Álex estaba incluido. Jamás había pensado que esto pudiera sucederme. La pesadilla era una de las peores que había tenido hasta ahora, pero sobretodo frustrante.
Me encontraba yo sola, en los pasillos del instituto, con las ventanas cerradas y las luces apagadas. Había un silencio absoluto, algo aterrador.

No veía nada, pero de repente se encendía una luz en medio del pasillo, brillante y fuerte, y ahí se encontraba él. Caminé hacia él, para poder abrazarle y sentirme protegida entre sus brazos. Pero cuando estaba llegando se apagó esa luz. Yo le abracé, le abracé lo más fuerte que pude, pero al encenderse las luces él ya no estaba. El instituto se alumbró entero, y las paredes blancas reflejaban una luz cegadora.

Me dirigí hacia el fondo del pasillo. Decidí correr, por alguna razón, pero me perdí. No lograba comprender porqué me perdía en mi propio instituto. Pero pronto me di cuenta, no era mi instituto. Vi un cartel en el que figuraba el nombre, pero las paredes blancas, cegadoras, me impidieron leerlo. Me apoyé en una barandilla pero ésta se rompió, y caí al abismo.

En ese momento me desperté, gritando. Mi madre entró, asustada.
-Cariño, ¿estás bien? ¿Por qué gritas?
-No es nada mamá, sólo una pesadilla.- respondí.
-¿Necesitas algo?
-No mamá, ya estoy bien, gracias.

Me abrazó y me dio un beso en la frente, como lo dan las madres, pero no me volví a dormir.
No lograba comprender el sueño. Otro instituto, Álex... Todo era muy confuso en mi mente.
Una vez más, lloré. No sabía porqué lo hacía. Tuve suerte de que aquella noche fuera sábado y que no tuviera que enfrentarme a un día agotador en el colegio después de aquello. Puse la tele, ya mis ojos permanecían bien abiertos, le di a MTV, y en algún punto de la noche, me dormí.

..

Al día siguiente, en esas últimas horas de fin de semana, me metí en el baño para darme una ducha. Necesitaba relajar mi mente. Mientras me desvestía, oí un pitido. Era mi móvil. Lo cogí y al encenderlo, vi que me había llegado un mensaje. Era de Álex. Imposible. Lo leí, y decía:

Miranda! Ves como si te mando
un mensaje!! Ya me han
arreglado el móvil jeje.
Q tal? Un beso guapa.
TK!

Sonreí. Ya me volvían las ganas de ir al instituto. Me vestí y me dirgí al cuarto. Mientras me secaba el pelo dejé que se encendiera el ordenador, tardaba una eternidad, pero era el único que tenía.
Terminé de recoger el baño y me senté. Vi que en la pantalla había un mensaje, del tuenti. Tenía una notificación. Abrí la ventana y leí la cajita blanca:

“Eric Summer le ha enviado una petición de amistad”
-Hola, ¿eres Miranda, verdad? Voy a tu instituto.

Era aquel chico. El chico que vi en el pasillo. ¿Por qué me enviaba una petición? Si me habia pillado espiándole...
Antes de aceptar, me metí en su perfil. Tenía mi edad. La mayoría de sus fotos eran fotos artísticas: “La playa”, “Berlin”, “La naturaleza de Hawaii”. Todas eran hechas por él. Parecía que el chico había viajado mucho. Entonces vi una foto que me sorprendió. Estaban él y su familia en el hospital. Su padre parecía ser el que estaba tumbado en la camilla. Sonreían. A su lado estaba su madre y una niña de aproximadamente 7 años, rubia con los ojos azules.
Pero su mirada era algo que me desconcertó. Él también sonreía, pero algo en sus ojos me decía que existía una tristeza en su interior.
Volví atrás, le di a Aceptar, y mi madre me llamó para cenar.

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